Ventajas

Aire sin contaminación

Control de virus y bacterias

Habitaciones sanas sin olores

Familias sanas

Superficies limpias

Aire sin contaminación

Control de virus y bacterias

Habitaciones sanas sin olores

Familias sanas

Superficies limpias

Elimina de forma permanente los virus y bacterias.

Las superficies fotocatalíticas impiden el crecimiento de microorganismos y no permiten que se acumulen las sustancias de las que se alimentan.

Por ello, son muy eficaces frente a las agresiones de las bacterias, hongos y microorganismos en general.

Los resultados de dicha acción vienen avalados por las numerosas mediciones realizadas en paredes de escuelas, hospitales y fábricas de alimentos, y por los resultados obtenidos en laboratorios especializados.

Aire sin contaminación.

Las superficies fotocatalíticas presentan unos resultados espectaculares en la reducción de la carga contaminante en el interior de los edificios.

En nuestras viviendas y oficinas, aparte de los contaminantes que provienen del exterior causados por automóbiles e industrias, debemos añadir aquellos que se producen en el mismo edificio, ya sea por los materiales de construcción (colas, barnices, disolventes, etc.) o los que producimos con nuestra actividad (humos de combustión y de cocción, calefacción, mantenimiento, etc.).

Asimismo, las superficies fotocatalíticas en el exterior de las viviendas, actúan como escudo limpiador para prevenir la entrada de aire sucio en el interior.

Habitaciones sanas sin olores.

Los sistemas desodorantes tradicionales consisten en dispersar perfumes en el aire que tapan el efecto de los malos olores en nuestro olfato. Sin embargo, seguimos respirando los compuestos contaminantes, aún sin notar su olor.

Las superficies fotocatalíticas no emiten ningún olor, sino que destruyen los compuestos nocivos que los producen. En nuestro caso, la ausencia de malos olores indica la pureza y limpieza del aire que entra en nuestros pulmones.

Familias sanas.

Es bien sabido que las personas que viven en ambientes urbanos sufren más afecciones respiratorias e incluso su esperanza de vida es inferior a la de las personas que viven en zonas de aire limpio.

Las paredes de viviendas fotocatalíticas realizan la misma función depuradora que los bosques y los prados. Incluso usan la misma fuente de energía, la luz.

Superficies limpias.

La principal causa de suciedad de las paredes de nuestras casas, tanto en el interior como en el exterior, es la paulatina acumulación sobre las mismas de partículas y sustancias contaminantes, que nosotros y nuestras familias estamos respirando continuamente.

Al cabo de poco tiempo de pintada, una habitación presenta sombras en las esquinas y en los bordes de ventanas, puertas y elementos decorativos. Son las zonas donde el aire se mueve más lento y donde la suciedad empieza a acumularse. Lo mismo ocurre sobre los radiadores o difusores de aire.

Los problemas de limpieza son tanto estéticos, como de higiene, ya que los productos que ensucian son nutrientes para bacterias y hongos, y el repintado es un importante coste de materiales y mano de obra. En el esquema adjunto se puede ver el proceso de autolimpieza de una superficie fotocatalítica con relación a una pared normal.

Tras ser ambas manchadas por igual con un colorante (Rodamina B), tras solo 60 horas de exposición a la luz, la superficie fotocatalítica recupera su blancura original.

Aire sin contaminación

Las superficies fotocatalíticas presentan unos resultados espectaculares en la reducción de la carga contaminante en el interior de los edificios.

En nuestras viviendas y oficinas, aparte de los contaminantes que provienen del exterior causados por automóbiles e industrias, debemos añadir aquellos que se producen en el mismo edificio, ya sea por los materiales de construcción (colas, barnices, disolventes, etc.) o los que producimos con nuestra actividad (humos de combustión y de cocción, calefacción, mantenimiento, etc.).

Asimismo, las superficies fotocatalíticas en el exterior de las viviendas, actúan como escudo limpiador para prevenir la entrada de aire sucio en el interior.

Control de virus y bacterias

Las superficies fotocatalíticas impiden el crecimiento de microorganismos y no permiten que se acumulen las sustancias de las que se alimentan.

Por ello, son muy eficaces frente a las agresiones de las bacterias, hongos y microorganismos en general.

Los resultados de dicha acción vienen avalados por las numerosas mediciones realizadas en paredes de escuelas, hospitales y fábricas de alimentos, y por los resultados obtenidos en laboratorios especializados.

Habitaciones sanas sin olores

Los sistemas desodorantes tradicionales consisten en dispersar perfumes en el aire que tapan el efecto de los malos olores en nuestro olfato. Sin embargo, seguimos respirando los compuestos contaminantes, aún sin notar su olor.

Las superficies fotocatalíticas no emiten ningún olor, sino que destruyen los compuestos nocivos que los producen. En nuestro caso, la ausencia de malos olores indica la pureza y limpieza del aire que entra en nuestros pulmones.

Familias sanas

Es bien sabido que las personas que viven en ambientes urbanos sufren más afecciones respiratorias e incluso su esperanza de vida es inferior a la de las personas que viven en zonas de aire limpio.

Las paredes de viviendas fotocatalíticas realizan la misma función depuradora que los bosques y los prados. Incluso usan la misma fuente de energía, la luz.

Superficies limpias

La principal causa de suciedad de las paredes de nuestras casas, tanto en el interior como en el exterior, es la paulatina acumulación sobre las mismas de partículas y sustancias contaminantes, que nosotros y nuestras familias estamos respirando continuamente.

Al cabo de poco tiempo de pintada, una habitación presenta sombras en las esquinas y en los bordes de ventanas, puertas y elementos decorativos. Son las zonas donde el aire se mueve más lento y donde la suciedad empieza a acumularse. Lo mismo ocurre sobre los radiadores o difusores de aire.

Los problemas de limpieza son tanto estéticos, como de higiene, ya que los productos que ensucian son nutrientes para bacterias y hongos, y el repintado es un importante coste de materiales y mano de obra. En el esquema adjunto se puede ver el proceso de autolimpieza de una superficie fotocatalítica con relación a una pared normal.

Tras ser ambas manchadas por igual con un colorante (Rodamina B), tras solo 60 horas de exposición a la luz, la superficie fotocatalítica recupera su blancura original.

Los productos Ecoactivos representan un paso adelante en las tecnologías de salud y medioambientales:

Son muy fáciles de aplicar:

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